Patrimonio cultural

Iglesia Parroquial Nuestra Señora de la Asunción (siglos XVI - XVII)

Edificio interesante, de dos épocas, con portada de arco de medio punto con arista de platabandas en la curva, alfiz de relieve liso y sobre él una pequeña hornacina.

Tiene un porche de tipo serrano a la entrada y un gran ábside con buena ventana
abocinada al mediodía. En el interior destaca su techo de artesonado con labor
interesante y siete vigas tirantes. El cuerpo de la iglesia tiene forma de
salón cuadrilátero, desde el que se pasa al presbiterio que es mucho más
estrecho. Dos grandes arcos sostenidos por columnas cilíndricas dóricas de
fuste muy grueso comunican el cuadrilátero con otro espacio que equivale a una segunda nave.


Ermita de la Virgen de Castil de Olivas (XVI - XVIII)

Se trata de una sencilla ermita, dedicada a la Virgen de Castil de Olivas, de la que existe una leyenda mariana, por medio de la cual esta virgen se apareció a un pastor en una cueva cercana. Tiene una sola nave con puerta de acceso por un lateral, ya que la principal, en el pie, se encuentra inutilizada.

En su interior destacan las pinturas que adornan las tres paredes del presbiterio y el techo, de estilo barroco del siglo XVIII, que es la datación del final de la construcción de este templo, según se puede leer en la base y que es de 1.769. Tal vez su origen pueda datarse en el siglo XVI.

La fábrica es de mampostería y sillares en las esquinas, ventanas y portadas, y tejado a dos aguas.

Está situada al pie de un empinado cerro, desde cuya cima se pueden ver las espectaculares vistas de la hoz del río San Martín, los cuchillos de la virgen, el Puente del Imposible, la torre del castillo y el pueblo de Víllora. Actualmente se celebra romería y fiesta mayor el segundo sábado de mayo.


La Torre Albarrana de Víllora: una atalaya vigilante (XII – XIV)

Del originario castillo de Víllora se conservan únicamente restos del antiguo recinto y de la puerta y la torre albarrana o torre de trecho de muralla. Está ubicado en lo alto del monte, a cuya ladera o falda se fue construyendo la población. Desde lo alto preside y domina el entramado urbano de calles, callejuelas y cuestas de este tipo de pueblos serranos.

Su origen parece datarse en el siglo XII y está construido con cal y canto y piedra en la torre. Es de tipología árabe, aunque se pueden ver, en el remate de la cornisa de la torre, elementos correspondientes al gótico cristiano, tal vez del siglo XIV, y de posterior edificación. En la actualidad es de propiedad privada y se encuentra abandonado.


Yacimiento arqueológico La Veguilla (Edad del Hierro)

En una pequeña vega que forma el río San Martín, a pocos kilómetros del pueblo de Víllora y teniendo como defensa natural la altura de uno de sus cerros más elevados.
Los primeros pobladores de este territorio encontraron aquí su espacio vital para organizar su vida y, al mismo tiempo, poder defenderse en caso de cualquier ataque o invasión.
Se trata de un "castellum" en lo alto del monte, que ocupa alrededor de 5.000 m2 y donde se pueden ver los muros y cimientos de diferentes construcciones defensivas y de habitabilidad, que se datarían en el período final de la Edad del Bronce y principios de la Edad del Hierro.


Fuente y lavadero

Una de las fuentes más populares de la villa es la fuente, que con ocho caños mana agua de forma inagotable desde tiempos muy remotos. Es la fuente por antonomasia de Víllora, la fuente de la que se ha servido históricamente toda la población para su abastecimiento de agua, siendo ésta muy apreciada por los vecinos.


A pocos metros de esta fuente se encuentra el lavadero público, que todavía se mantiene en actividad. Es de tipo cubierto y cerrado, con dos losas corridas. Son dos elementos patrimoniales de carácter cultural y de gran interés para el visitante.


La Fuente de la Herrería

En el término municipal de Víllora, se encuentra un manantial de abundante agua que en la actualidad cuenta con un larguísimo pilón usado como abrevadero de ganado: la Fuente de la Herrería.


Puente del Imposible (siglo XX)

Se trata de un viaducto del ferrocarril, denominado “Del Imposible” por los obreros que lo construyeron, ya que creían que era imposible que se pudiera hacer y pudiera pasar el tren por él, debido a su grandísima altura y a su longitud. El puente cuenta con diez ojos en arco de medio punto y cubre la línea férrea de Madrid-Valencia-Madrid. Es un gran ejemplo de patrimonio industrial en conjunción plena con el paisaje, resultando un recurso de gran interés paisajístico y monumental.


Puente del ferrocarril sobre el río Cabriel (siglo XX)

Antes de llegar al embalse del Bujioso, el río Cabriel es atravesado por la vía del ferrocarril, a través de uno de los espectaculares puentes que existen en toda la zona. Se trata de un puente de gran envergadura, de un único ojo y sujeto por dos pequeños y verticales en su arranque y final.

El caudal en este punto es bueno y las aguas muy limpias y transparentes.Es uno de los puentes que originó el trazado y la construcción de la línea férrea Valencia-Aranjuez. Se localiza entre las localidades de Víllora y Cardenete sobre el río Cabriel y su espectacularidad viene dada por su gran altura en su arco central, donde llega a alcanzar los 90 m.


El molino del tío Pepe

En Víllora, en la margen derecha del río San Martín, las ruinas del molino del tío Pepe nos descubren con claridad manifiesta cómo eran los molinos harineros hidráulicos en esta zona. A pesar de su estado avanzado de destrucción mantiene el sistema de canalización del agua, desde el río hasta el molino y volviendo otra vez al río; el pozo de agua o cubo para dar presión; el espacio de la turbina; el eje vertical de giro; las cuatro piedras; los espacios de trabajo y domésticos, etc. Con la adaptación y acondicionamiento de estas ruinas se podría realizar fácilmente toda la interpretación de la molinería tradicional, como recurso patrimonial antropológico y turístico.


Presa del Bujioso

Es un elemento más de patrimonio industrial junto al impasible río Cabriel que se ve como se embalsa.

La presa del Bujioso y su embalse son reguladores del cauce del agua del río Cabriel, suministrando a su vez agua a la presa o salto de Villora para transformarla en energía eléctrica. El embalse del Bujioso forma una gran masa de agua limpia, como todo el cauce del río Cabriel, transformando el paisaje en un espectáculo de color y vida.